OBSERVACIONES Y RESULTADOS COMPARATIVOS OBTENIDOS POR MEDIO DE LA GERMINACIÓN. 


Las 400 mazorcas que pueden germinarse en un aparato, son suficientes para sembrar 10 hectáreas y tomando el término medio de semilla mala que he encontrado en los numerosos trabajos que he realizado, que es de una tercera parte, y que no es apropósito para sembrar, se tiene el dato de que un hombre puede con el trabajo de un día proporcionar semilla para seis o siete hectáreas. 

Con el trabajo de una semana, puede germinar semilla para 36 o 50 hectáreas según el por ciento de vitalidad. En doce semanas habrá la semilla bastante para 600 hectáreas. 

En muchos casos he visto que usando solamente las mazorcas de seis brotes vigorosos, el aumento de la cosecha ha sido de diez hectolitros por hectárea. 

Ahora veamos lo que puede realizar el trabajo del hombre inteligentemente dirigido. 

Suponiendo que el aumento de las cosechas sea solamente de 5 hectolitros por hectárea. En una siembra de mil hectáreas sería de 5,000 hectolitros, y los gastos para producir este aumento serían solamente el salario del operario en 12 semanas y el costo de los aparatos germinadores. 

Este último gasto sólo sería el primer año porque los mismos pueden usarse en los años subsecuentes. 

Cada aparato cuesta $ 25 y los seis costarían $ 150.00 

Más el sueldo del operario a razón de $ 1 diario $ 72.00. Total
$ 222.00 

Este costo puede reducirse, si el agricultor encuentra un medio de improvisarse algún medio de probar sus semillas. 

Por este cálculo se ve que con un pequeño capital de $ 222.00 se puede obtener un interés que ninguna negociación puede dar. 

Los 5,000 hectolitros, al precio de $ 3.00  =  $ 15,000 

Menos los gastos anteriormente referidos   $      222 

Utilidad     $  14,778 

El agricultor debe capitalizar no sólo sus tierras, sus implementos, etc., sino también su inteligencia. El trabajo material tiene un reducido límite de producción, pero el trabajo de la inteligencia no tiene límites. 

Una vez que el aparato germinador está cargado con la semilla que va a probarse y que se ha humedecido bien todos los cubos, no hay otra cosa que hacer más que esperar a que la Naturaleza nos indique cuál de estas mazorcas tiene el mejor y más uniforme poder de germinación, y cuáles de ellas no lo tienen, porque todo el éxito de las futuras cosechas depende de este punto importante: de las cualidades internas y externas de las mazorcas. 

Respecto a las cualidades exteriores pueden apreciarse por la simple vista, y sabemos cuales tienen hileras rectas, cuales tienen el olote grueso o del gado, con granos superficiales o profundos; pero respecto a la vitalidad, que es una cualidad invisible, debemos pedir la ayuda a la naturaleza misma, para poder determinar cuál de ellas la poseen, para asegurar el éxito. 

Al sexto día, el operario sabe si las 400 mazorcas tienen vitalidad uniforme, o cuáles de ellas son defectuosas. 

Si se ha tenido cuidado de humedecer los cubos dos o tres veces, según el caso, los seis brotes correspondientes a los seis granos depositados en los cubos habrán aparecido y tendrán una altura de dos o tres pulgadas, cuando los granos son de una mazorca uniformemente sana y vigorosa; pero en muchos cubos se verá que no hay la misma uniformidad. Habrá algunos con sólo cinco brotes vigorosos, algunos sólo cuatro, en muchos otros tres solamente y no faltarán cubos con solo dos y uno, y otros en que ningún brote se note. 


Amplificación de una parte del aparato germinador que muestra la diferencia de vitalidad en las mazorcas,  aun las que parecen ser iguales. 


También se observará que en algunos cubos los seis brotes son muy débiles, en otros menos número aún y todos con signos de debilidad muy marcada como podrá verse en la ilustración anterior que es una amplificación de una parte del aparato germinador. 

Una sencilla reflexión hace resaltar la importancia de esta medida que espero se adoptará de una manera general. 

Este procedimiento, es el mejor medio para descubrir las cualidades internas de la mazorca, porque está más ajustado al proceso de la naturaleza. 

Así descubrimos el fenómeno más importante de la reproducción; la conversión del grano en planta que es la autofagia o con otras palabras el mismo grano se devora para convertirse en planta, sin tomar elemento alguno de la arena en que está sembrado, porque la arena que se usa en esta operación es materia estéril, y se hace con el objeto de conocer que la vitalidad que demuestre el brote es debida a la semilla misma y no al suelo en que está sembrada 

Así sabemos que, si el primer signo de vida de la semilla es débil, la futura planta no puede ser vigorosa, y en consecuencia sólo escogeremos para sembrar aquellas mazorcas que den signos de gran vigor, y rehusar aquellas que den muestras de debilidad o falta de uniformidad. 

Con esta operación sistemáticamente llevada a cabo, se ha seleccionado semilla con vitalidad uniforme que desde el primer año aumentará la producción en un 20, 25 o en 30 % y con un costo muy insignificante. 


RESULTADO COMPARATIVO ENTRE LA VITALIDAD Y LA PRODUCCIÓN. 

Los siguientes datos e ilustraciones dan una gráfica idea de este procedimiento. Muestran a la vez la relación tan íntima que hay entre la vitalidad de las mazorcas y su correspondiente producción de cosecha. 

Estos estudios se han repetido por varios años y en diversos lugares y climas distintos y en ningún caso ha dejado de comprobarse la solidaridad que existe entre las enormes fuerzas de la naturaleza. 

Al mismo tiempo se ve que estas enormes fuerzas pueden guiarse fácilmente y ponerse en el propio cauce pues su docilidad es manifiesta cuando son dirigidas por la inteligencia del hombre; pero debemos recordar que nadie viola estas leyes de la naturaleza sin sufrir la pena. 


Diez mazorcas escogidas en el mismo orden en que se encontraban en el aparato germinador y que sirvieron para una demostración. 


PRIMERA DEMOSTRACIÓN 


Se tomaron las diez primeras mazorcas del aparato germinador que se ven en la ilustración. 

Se sembraron 100 granos de cada una en diez surcos. Los 100 granos de la mazorca número uno en el surco número uno, los de la número dos en el surco número dos &., &. y los resultados fueron como sigue: 

 

RESULTADO 

SURCO 

MAZORCA 

TAMAÑO 

1 

30 

Pequeñas 

2 

150 

Grandes 

3 

125 

Grandes 

4 

175 

Grandes 

5 

80 

Medianas 

6 

40 y 30 

Medianas y Pequeñas 

7 

35 

Grandes 

8 

40 

Grandes 

9 

100 

Grandes 

10 

38 

Grandes 

Como puede verse en la adjunta ilustración. 






Productos obtenidos de los granos pertenecientes a las diez mazorcas que sirvieron para demostración.


SEGUNDA DEMOSTRACIÓN. 



Se tomaron del aparato germinador doce mazorcas de tal modo que representaran todos los grados de vitalidad desde el más débil hasta el más vigoroso y se colocaron en orden progresivo como se ve en la adjunta ilustración. 

 

 

 Doce mazorcas escogidas deliberadamente desde las más débiles de germinación y gradualmente aumentando hasta las más vigorosas para la demostración 


La mitad de los granos de cada mazorca se sembraron en surcos correspondientes como la demostración anterior, es decir,  los granos de la mazorca número uno en surco número uno, la del dos en surco número dos, etc, etc. Los surcos a distancia bastante para evitar que el polen de un surco se pasara al otro. 

El mismo ensayo se verificó en otro lugar con el resto de los granos de las mazorcas, y en los dos casos los resultados fueron iguales. 

Todos los surcos recibieron el mismo cuidado, y la calidad de las tierras fue la misma en los doce. 

Al tiempo de la cosecha, se tuvo especial cuidado de pesar las mazorcas como se ve y tomando un promedio del peso y del tamaño de cada uno de los surcos se obtuvo el siguiente resultado: 

Un sencillo cálculo nos pone de manifiesto el punto de vista en que debe considerarse el trabajo del campo. 

Si se siembran los granos de maíz a un metro de distancia, se tendrá que en una hectárea se pueden sembrar 10,000 matas. 

Suponiendo que cada una de las cañas produzca una mazorca como las que se ven en la ilustración, tendremos los siguientes resultados: 

RESULTADO 

SURCO 

HECTOLITROS 

CALIDAD DE LA SEMILLA 

1 

10 

MALA 

2 

16 

MALA 

3 

32 

MALA 

4 

40 

MALA 

5 

61 

MALA 

6 

70 

MALA 

7 

81 

MALA 

8 

85 

BUENA 

9 

89 

BUENA 

10 

120 

BUENA 

11 

128 

BUENA 

12 

138 

BUENA 


 

Pesando cuidadosamente el producto de cada uno de los surcos para tener un promedio muy  aproximado de los productos de los doce surcos. 


Este sería el resultado teórico de la cosecha con productos como los anteriores, pero como en los surcos del uno al siete no hubo uniformidad, por que muchos granos no brotaron, y prácticamente la mitad de las cañas eran jorras; es decir, no tuvieron fruto alguno, la cosecha real obtenida en esta demostración, fue como sigue:
<!--[if !supportLineBreakNewLine]-->
<!--[endif]--> 

 


CANTIDAD DE SEMILLA OBTENIDA 

SURCO 

HECTOLITROS 

1 

5 

2 

7 

3 

12 

4 

18 

5 

21 

6 

29 

7 

35 

8 

40 

9 

59 

10 

75 

11 

86 

12 

92 


Promedio de la cosecha obtenida en los doce surcos 


TERCERA DEMOSTRACIÓN 


La siguiente es una demostración concluyente de la importancia que tiene esta cuestión, y que ningún agricultor debe ver con negligencia si desea que sus tierras le den el más alto grado de producción. 

Ningún agricultor tiene derecho a esperar que todas las mazorcas que siembre le den buenos resultados si solo se atiene a la apariencia de ellas, sin inquirir algo respecto a sus cualidades internas o invisibles. 

Entre los muchos estudios de esta importante materia, he aquí uno que demuestra de una manera concluyente que no debe guiarse el agricultor por una simple inspección de la mazorca, pues que dos idénticas en apariencia, son diametralmente opuestas en vigor, como se verá 

 

Dos mazorcas que tienen un marcado parecido. 

 

Dos mazorcas muy parecidas en apariencia pero de vitalidad muy diferente, 

Estas demostraciones las pude hacer todo agricultor que desee dominar su noble profesión, puesto que todos los datos que doy y todas las ideas que sugiero, están al alcance de todos. 

He aquí dos mazorcas muy parecidas. Tienen el mismo peso, el mismo número de hileras, el mismo número de granos en cada hilera, como puede verse. 

Como en la prueba de germinación, estas dos mazorcas de gran parecido, dieran resultados tan diversos, puesto que mientras una, sólo mostraba unos cuatro brotes muy débiles; la otra tenía sus seis brotes vigorosos, como puede verse en la correspondiente ilustración. 

Se sometieron a demostración, a cuyo fin se sembraron cada una por se parado. 

 

 

Dos productos muy diferentes y que producen de dos mazorcas casi idénticas 


Estas mazorcas tenían 18 hileras de granos cada una. Los granos de 9 de estas hileras se sembraron en surcos bastante distantes uno de otro, de modo que los granos de la mazorca número 1, quedaron lejos de los sembrados con granos de la número 2, para evitar que el polen se pasase de un lugar a otro, cosa importante como se verá en capítulo aparte. 


Gran cuidado se tomó en pesar los productos de cada mazorca, habiendo dado los mismos cultivos y cuidados a los dos lotes. 

Los productos tomados en conjunto, son los que se ven en la anterior ilustración. 

Lo que significa al agricultor cuidadoso probar su semilla antes de sembrarla. Lo mismo le cuesta producir molcates como el número uno como mazorcas grandes como la número dos. Este es precio que la naturaleza paga por el uso de las facultades que ha puesto en el hombre. 

Como se ve desde luego, los productos de la número 1, son en su mayor parte molcates, en tanto que la número 2, son en su mayor parte mazorcas grandes y bien desarrolladas. 

Con el mayor cuidado se pesaron cada una y se midieron todas para tomar el promedio de cada una con los resultados que muestra la ilustración anterior. 

Estos dos productos proceden de dos mazorcas que tienen el mismo aspecto. 

Al agricultor le ha costado lo mismo producir la mazorca grande que la pequeña. 

El mismo salario gana el que cultiva molcates que el que cultiva mazorcas grandes. 

El mismo tiempo se emplea en cultivar una hectárea de molcates que de mazorcas grandes. Las primeras representan el fracaso, la hipoteca, la pobreza; las segundas el éxito, la prosperidad, y aunque hay una gran diferencia en el resultado final, en el principio una sola cosa divide los dos procedimientos: inteligencia. 

El autor en su infatigable estudio de la semilla de maíz. 

Muchos años de estudio y de experimentación han dado al autor la clave de uno de los más grandes males que afligen a nuestra incipiente agricultura. Su tarea ahora es aplicar el remedio que rejuvenecerá el ramo de que más depende la prosperidad del país. 

Invito a cada uno de mis lectores a que realicen los mismos trabajos. 

Pronto se convencerán de la necesidad de usar mejores métodos. Si hay alguna duda respecto a estos resultados, pueden comprobarse y el que tal cosa haga ganará la experiencia y tendrá una hermosa recompensa con el aumento de sus productos. 


En la ya larga lista de personas que han seguido mis consejos no ha habido uno sólo que haya dejado de tener éxito por lo que recomiendo al lector tenga confianza y entre con decisión en el ya probado campo de la moderna agricultura.